INTRODUCCIÓN

Chile es el país que posee la mayor superficie de glaciares de Sudamérica, con un área aproximada de 21.000 km2 distribuidos en miles de glaciares, que se extienden desde las cumbres del Altiplano hasta el extremo austral del continente. En su gran mayoría, los glaciares de Chile han experimentado fuertes retrocesos en tiempos históricos en respuesta a la variabilidad natural del clima y a la tendencia de cambio climático global que se ha observado en décadas recientes.

 

Glaciar Dickson en 1999, Campo de Hielo Sur (Foto: Andrés Rivera, CECS).

 

 

Esta gran diversidad y número de glaciares del país, así como sus cambios, han generado un creciente interés en la población, los tomadores de decisión y los sectores productivos, por lo que se hace cada vez más necesario definir una estrategia nacional en el contexto de la "Política Nacional de Glaciares", permitiendo mejorar nuestro conocimiento sobre lo que está ocurriendo con los glaciares de Chile, pronosticar cambios glaciares futuros, determinar sus posibles impactos para la sociedad y el sistema natural, en particular en relación a los recursos hídricos que generan. Este mayor y mejor conocimiento glaciológico, generará datos e información precisa y útil que será fundamental para un proceso de toma de decisiones creciente, tanto en materias de planificación, como de inversión, adaptación e impacto ambiental en relación a glaciares. Esto será especialmente necesario de acentuarse las tendencias de cambio global observadas, las que ya están afectando los volúmenes totales de hielo del país, produciendo efectos en la disponibilidadde recursos hídricos y en el aumento del nivel del mar global.

 

Existen casos recientes de actividades económicas en zonas englaciadas, en las cuales decisiones complejas fueron tomadas en base a un escaso conocimiento glaciológico, lo que confirma la creciente necesidad de información adecuada en la definición de políticas públicas. Entre los factores críticos que son necesarios revertir para lograr un mayor y mejor conocimiento sobre estas materias, está el bajo nivel de inversión que el país hace en investigación científica en temas glaciológicos, el escaso número de especialistas, el limitado desarrollo tecnológico que posee nuestro país para estudiar estos fenómenos y la necesidad de más colaboración internacional que debe existir en cualquier actividad científica de avanzada.

 

En Chile existe una reducida pero eficiente capacidad instalada de investigación superior donde se estudian glaciares con distintos niveles de detalle. El desafío futuro a partir de esta Estrategia es incrementar esta capacidad, sistematizar los monitoreos de glaciares, construir bases de datos accesibles, generar una capacidad de modelación que permita replicar los procesos acaecidos y pronosticar respuestas en base a distintos escenarios climáticos futuros.

 

La generación de información para definir políticas públicas de adaptación y/o mitigación al cambio climático, es vital al momento de enfrentar las posibles consecuencias sociales, económicas y ambientales que tendrán los cambios climáticos en el futuro. El propósito de esta Estrategia es adelantarse a una eventual escasez de recursos hídricos, ya que dichas políticas públicas requerirán mejores líneas de base glaciológicas y distintos niveles de análisis. Dicha información se refiere tanto a la disposición de un inventario de glaciares a nivel nacional, como al conocimiento de la evolución de los cuerpos de hielo en las distintas zonas glaciológicas del país.

 

Conocer con precisión el estado actual de los glaciares, resulta por lo tanto clave para proyectar, pronosticar y modelar las respuestas futuras de los cuerpos de hielo, del agua que contribuyen a los ríos y de los servicios ambientales y económicos que pueden prestar al desarrollo del país.

 

En las últimas décadas se ha avanzado mucho en el conocimiento y estudio de estos cuerpos de hielo, no obstante, hay un sin número de preguntas que aún no tienen respuestas adecuadas. Por ejemplo: ¿Cuántos glaciares hay en nuestro país? ¿Qué volumen equivalente en agua tienen? ¿Cuánta agua están aportando a las cuencas de nuestro país? ¿Qué fluctuaciones han experimentado en el pasado? ¿Qué cambios se esperan en los distintos escenarios de cambios climáticos futuros? ¿En qué medida han sido modificados directamente por actividades humanas? ¿Cuál es el nivel de protección y/o manejo que define nuestra legislación para ellos?

 

El creciente interés por el medio-ambiente, la preocupación por los efectos del cambio climático y el modelo de desarrollo sustentable que se ha definido para el país, requieren en su conjunto un salto cualitativo y cuantitativo de proporciones en el conocimiento de los glaciares de Chile. De esta forma, la presente Estrategia es una respuesta a la necesidad nacional de abordar el tema y dar una adecuada protección alrecurso natural que los glaciares representan, lo que permitirá además enfrentar con éxito el desafío que imponen los cambios en curso.

 

La implementación gradual deesta Estrategia será una guía para las políticas públicas de nuestro país, orientando los esfuerzos de la Dirección General de Aguas y otras instituciones del Estado relacionadas con este tema, en virtud dela "Política Nacional de Glaciares". Entre los resultados que se lograrán con la implementación de esta Estrategia se incluyen:

 

· Entregar información sólida y clara para la toma de decisiones en aspectos que involucren glaciares y sus recursos hídricos asociados, en el presente y futuro.

 

· Adaptarse a cambios climáticos, utilizando los glaciares como indicadores para la predicción, permitiendo la definición de medidas que permitan reducir los efectos adversos de los cambios climáticos.

 

· Fortalecer nuestra responsabilidad global, valorando los glaciares de nuestro país como una reserva importante de agua a nivel mundial, y cuya desaparición o disminución traería importantes consecuencias globales, por los efectos en el nivel del mar y su condición de reservas estratégicas de agua dulce.

 

· Crear una valoración de los glaciares, gracias a una mayor conciencia pública, queconsidere su importancia en los ecosistemas del país y su aporte a la calidad de vida,entendiendo que son parte integral de las cuencas de nuestro país y que puedenaportar al desarrollo cultural, social y económico del país.